“Elysium”, un paraíso para ricos en el que los migrantes no son bienvenidos

El cineasta sudafricano Neill Blomkamp ha regresado a las salas españolas con su segundo largometraje, “Elysium”, una película en la que desde la ciencia ficción se nos muestra un pesimista retrato del futuro de la humanidad.

Blomkamp nos traslada una vez más a través de este género sus reflexiones sobre el mundo en el que vivimos. Si en su primera película, “District 9”, aparecía el problema del racismo y la xenofobia hacia un grupo de extraterrestres que habían llegado como refugiados a la Tierra, “Elysium” nos muestra un panorama muy poco esperanzador como deriva de la siempre creciente brecha entre ricos y pobres.

Es el año 2154 y la Tierra se ha convertido en un enorme vertedero en el que millones de familias tratan de sobrevivir, en un mundo vencido por la contaminación, la superpoblación y la miseria extrema.

Los más ricos, las clases más pudientes y privilegiadas, han abandonado el planeta y se han mudado a un paraíso artificial en una estación espacial desde la que dominan el universo conocido. A ese lugar le han puesto el nombre de Elysium.

La mayoría de los humanos sobreviven en chabolas, soñando con poder alcanzar Elysium, mientras sufren la pobreza extrema, la explotación salvaje y el control absoluto por parte de esa minoría VIP que disfruta del lujo y de la vida desde su estación espacial.

Por si no bastara, los ricos son poco menos que inmortales, desde que han conseguido unas máquinas que curan todas las enfermedades imaginables.

Max (Matt Damon) es un joven obrero en libertad condicional que vive en Los Ángeles y que se ve de pronto en la necesidad de viajar a Elysium por la vía de urgencia.

Una tarea nada fácil, gracias a las leyes anti-inmigración promovidas por la Sra. Rhodes (Jodie Foster), en el papel de miembro del gobierno global que rige el destino de la humanidad. Su objetivo es preservar el ‘modo de vida’ de la minoría rica que vive en Elysium y su prioridad, por tanto, es mantenerla inalcanzable para las hordas de pobres que viven en la Tierra.

Cuando las cosas se ponen feas, cuando alguna amenaza pasa de la raya, Rhodes no tiene problema en tirar de los servicios del mercenario Kruger (Sharlto Copley), agente de élite que desde la Tierra está especializado en la guerra sucia.

La cuarta pata de esta desigual mesa es la de John Carlyle (William Fichtner), dueño de la corporación Armadyne, responsable de la construcción de Elysium y también del mantenimiento de su seguridad.

Este es el punto de partida de la película “Elysium”, una nueva distopía de Neill Blomkamp en la que desde la ciencia ficción se pregunta sobre el mundo que estamos construyendo.

Pero “Elysium” es ante todo una película de acción trepidante, sin tregua, en un escenario apocalíptico, en la que no faltan las armas sofisticadas, las escenas de lucha y peleas, las persecuciones, los villanos y los héroes. Una película que podrá satisfacer a los amantes del género pero en la que su mayor originalidad radica en ese planteamiento que lanza preguntas incómodas sobre el futuro de la humanidad.

Y en ese marco aparece la extrema desigualdad entre ricos y pobres, y los desesperados intentos de la gente empobrecida por alcanzar ese mundo inaccesible de la estación espacial de Elysium, migrantes en busca de una vida mejor y luchando por tener un acceso a la salud y a unos avances sanitarios que se les niegan y de los que sólo se pueden beneficiar las élites más acaudaladas.

Los migrantes, pobres, indocumentados, ‘no ciudadanos’, intentan llegar de manera clandestina a bordo de naves espaciales que tratan de burlar la vigilancia -y los misiles- de las fronteras de Elysium.

Una distopía esta sociedad que dibuja “Elysium” de la extrema desigualdad, de la extrema injusticia. Una utopía negativa, indeseable, opuesta a la utopía, que en cualquier caso es un ‘no lugar’, un lugar que no existe.

A día de hoy los migrantes no intentan llegar a Elysium en naves espaciales.

Intentan llegar a Europa en barcas hinchables de juguete.

No surcan el espacio, sino las aguas del Estrecho.

Y a veces llegan a su destino. Y otras no. Aunque no haya misiles teledirigidos.

 

FICHA TÉCNICA

Dirección: Neill Blomkamp

Interpretación: Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga, William Fichtner, Diego Luna

Guión: Neill Blomkamp

Producción: Columbia Pictures, Media Rights Capital, QED International, Sony Pictures Entertainment (SPE)

Nacionalidad: Estados Unidos

Año: 2013

Duración: 109 min.

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~ por refugiadosenelcine en agosto 23, 2013.

4 comentarios to ““Elysium”, un paraíso para ricos en el que los migrantes no son bienvenidos”

  1. Hola! Me llamo Marta y el martes fui a ver Elysium.
    Fui a los cines del palacio de hielo en madrid y la verdad quede encantada. Además, regalan un mini androide. ¿Os animáis a participar?

  2. Hola Marta! ¿A participar en qué?

  3. Creo que la crítica de la película va más ala de ricos y pobres, ya que Elysium plantea una sociedad que lleva así funcionando así desde hace varios años y no podría cuantificarse de manera objetiva los recursos, pero la brecha social y si es algo que ya vivimos hoy en día.

  4. […] Ya hablamos de “Elysium” en Refugiados en el Cine. Visita pinchando aquí la entrada en el blog. […]

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